Siempre hace frío, con mis aniversarios el invierno decide instalarse con fuerza y definitivamente (con lo que me gusta el calorcito). Y sin embargo siempre es un día feliz
Hay detalles que nos asientan en nuestras vidas cotidianas y se convierten en leyes que nos indican que estamos en este plano de la realidad.
Ley #1 El baño de damas siempre va a estar ocupado, cumpliéndose este hecho en forma proporcional a la urgencia que nos lleve a él (léase a mayor urgencia, mayor espera)
Ley #2
siempre que alguien lea en un transporte público todos los pasajeros a su alrededor acompañarán su lectura más o menos disimuladamente, por más que su literatura no les interese en lo más mínimo
Él se queda ahí, y cuando sale el sol y llegan los rayos a entibiar la vereda simplemente estira un poco la trompa hasta que la luz lo acaricie. No necesita más.
Hay días que uno se levanta lluvioso. No importa cómo está afuera, se mira el mundo, con suerte, desde abajo del paraguas. O ni siquiera, y lo que es peor: te garúa finito y constantemente desde la nube gris sobre tu cabeza y te moja todos los sentidos y sentimientos.
... y sobre festejos y conmemoraciones, mis saludos a los colegas de una profesión en movimiento, a los trabajadores de la palabra, a los que resisten desde el papel, los teclados y los aires; a los que se comprometen, a los que no saben más que ponerle el cuerpo a cada letra... que sean los protagonistas de las buenas crónicas de hoy.
Una idea al caminar. Una herramienta de lo inmediato: el celular. Click! La consigna es la instantánea, el movimiento, registrar algo que (nos) pasa.
Transitar por las rutinas, los días y los viajes capturando la luz y los momentos. Apuntar los pensamientos que se disparan con un personaje, un detalle, un gesto.
Una consigna arbitraria: publicar un número máximo de fotos predeterminado, el dígito más alto de la fecha de ese día. Y así vamos… click!