lunes, 22 de febrero de 2010

Retrato robado en un micro

Observaba el tránsito por la ventana como si todo lo que pasaba después del vidrio fuese algo lejano, distante. Los ojos redondos y negros, de mirada cansina, como de perro; las manos cruzadas sobre el pantalón azul de trabajo, parecía un hombre tranquilo. 
El micro arrancó bruscamente después del semáforo y el hombre se sacudió en un sobresalto, como si despertara de un sueño, se inclinó hacia adelante para ver el cartel que indicaba las calles y se paró bruscamente. Sonó el timbre y se perdió entre la gente sobre la avenida. 

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